¿SE PUEDE TENER TIEMPO SIENDO MADRE Y EMPRENDEDORA?

La realidad es que si hay algo que escasea en esta sociedad de las prisas, es el tiempo. Y ya no te digo entre nosotras las madres emprendedoras.

No tengo tiempo“, “No me da la vida“, “No llego a todo“. ¿Te suena?

No te voy a decir eso de que los días tienen 24 horas para todos, porque como ya he compartido en alguna ocasión, no me parece justo. Ya sabes que vengo del mundo de la investigación y las estadísticas, déjame que te dé algunos datos para ilustrarlo:


Las mujeres dedicamos un promedio de 2 horas y cuarto más al día que los hombres a las tareas relacionadas con el hogar y la familia. Y evidentemente este dato es más alto entre las madres, puesto que una gran parte de estas tareas están relacionadas con el cuidado de nuestros hijos e hijas.

Las mujeres dedicamos 2 horas y cuarto más al día que los hombres a las tareas relacionadas con el hogar y la familia
Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Encuesta de Uso del Tiempo 2010.

Lejos de lo que pueda parecer cuando se habla de la flexibilidad horaria que ganamos al emprender, los datos muestran claramente que las emprendedoras trabajamos en torno a 7 horas más a la semana que las asalariadas. Y el número de horas aumenta cuando el emprendimiento tiene ya empleados.

Las emprendedoras trabajamos 7 horas más a la semana que las asalariadas.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Encuesta de Población Activa 2019.

Así que sí, las madres emprendedoras estamos en una situación especialmente complicada en cuanto al tiempo del que disponemos.

Y si a esto le sumamos el hecho de que hemos sido educadas para ser las mejores madres y al mismo tiempo grandes profesionales, no en términos de calidad sino más bien de cantidad, no es de extrañar que el estrés y la insatisfacción sean el pan nuestro de cada día.

➡️ ¿Te estoy diciendo entonces que es imposible ser madre emprendedora y tener tiempo?

En absoluto, lo que vengo a decirte en esta entrada del blog es justo lo contrario. Las estadísticas siempre muestran un dato agregado, una representación de lo que pasa en términos generales. Que en promedio las emprendedoras trabajen 7 horas más a la semana no significa que todas lo hagan, habrá las que trabajen menos, pero desde luego serán minoría y no harán lo que hace la mayoría.

Por eso, hoy quiero mostrarte que sí, que es posible, y compartir contigo la que considero que es la clave para que puedas conseguirlo:

PONTE EN EL CENTRO

Deja de hacer lo que se espera de ti para hacer lo que tú quieres. Es una decisión, tu decisión y una vez lo tienes claro no verás más opción que caminar en esa dirección.

Apaga el piloto automático y deja de hacer lo que hace todo el mundo. De hecho, cuestiona lo que hace todo el mundo, porque está claro que ese no es el camino. La cultura de la disponibilidad continua como indicativo de profesionalidad y de los roles femeninos asociados al sacrificio y la abnegación que aún arrastramos del sistema patriarcal no van a ayudarte a tener más tiempo. Cuestiónatelo todo y ponte tú en el centro.

Ponte en el centro para gestionar mejor tu tiempo

Ponerte en el centro empieza por conocerte de verdad

Empieza por conocer cuáles son tus prioridades, que puede parecer una obviedad, pero para nada lo es. Muchas veces estamos inmersas en el hacer, hacer, hacer y tan alienadas con las dinámicas sociales que nos rodean que no nos paramos realmente a pensar que es lo queremos nosotras. Sentimos que no llegamos a todo, pero no sabemos cual es ese todo al que queremos llegar.

Asique empieza por ahí, dedícale un tiempo a conocerte, a indagar en tus valores, en eso que hace que tu vida merezca la pena, y empieza a vivir con mucha más consciencia y más alineada contigo misma.

Y cuando hablo de conocerte hablo también de que prestes atención a aspectos prácticos cómo cual es tu hora más productiva. Hay personas que rinden más por la mañana, otras por las tarde ¿Sabes de qué tipo eres tú? Y lo que es más importante ¿A qué estás dedicando tu hora más productiva?

También que conozcas tus ritmos y cómo funcionas mejor. Yo, por ejemplo, he descubierto que trabajo mejor sin fechas límite. A pesar de todas las recomendaciónes de expertos, a pesar de que para fijar objetivos SMART ha de incluirse una temporalización de los mismos, yo he llegado a la conclusión de que ya de por sí soy una personas muy exigente conmigo misma y aprovecho mis tiempos todo lo posible, con lo que tener una fecha límite lo único que me aporta es más estrés, sobre todo desde que soy madre y los imprevistos están servidos. Claro que hago una planificación temporal orientativa, pero mi fecha límite siempre es: lo antes posible con el tiempo que tengo disponible.

➡️ ¿Te has parado tu a pensar sobre este tipo de cosas? Hacerlo puede marcar totalmente la diferencia.


Ponerte en el centro significa hacer un uso del tiempo coherente con tus prioridades

Una vez tienes claro que es lo que quieres, analiza qué es lo que estás haciendo ahora con tu tiempo.

Si no lo has hecho nunca, te propongo que durante unos días anotes el tiempo exacto que dedicas a cada cosa que haces. Hoy en día hay aplicaciones que te facilitan enormemente esta tarea (yo utilizo Toggl, muy sencilla y práctica) pero puedes hacerlo también en un cuaderno. Y después analiza lo que ves.

➡️ ¿Qué haces con tu tiempo desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas?

➡️ ¿Cuántas horas duermes?

➡️ ¿Cuánto tiempo real dedicas a tu trabajo?

➡️ ¿Cuánto tiempo se te va en distracciones e interrupciones aparentemente insignificantes cómo las alertas del móvil o las redes sociales?

Pero no te quedes ahí, toma consciencia de por qué haces lo que haces y pregúntate cómo de satisfecha estás con ello.

➡️ ¿Por qué dedico tanto tiempo a trabajar si me gustaría tener más tiempo para mi familia o para mi misma?

➡️ ¿Es por dinero?

➡️ ¿Me compensaría trabajar menos tiempo y tener menos ingresos?

➡️ ¿Cómo podría mantener mi nivel de vida trabajando menos tiempo?

Al final se trata de que, siendo tú el centro, sean tus prioridades las que definan el uso que haces de tu tiempo.

No tienes que hacer lo que hace todo el mundo. No tienes que hacer lo que es socialmente aceptado. Haz lo que quieres hacer, dentro de tus posibilidades.

No te voy a decir que solo con decidirlo vayas a poder trabajar mucho menos tiempo y tener la situación económica que quieres. Pero si sabes que en este momento tu balanza está desequilibrada, y quieres trabajar menos tiempo, ya tienes la base para tomar decisiones que te acerquen a ello en un futuro.


Ponerte en el centro es cuidarte, nutrirte, priorizarte.

➡️ ¿Sabes cuál es la forma más eficaz de aumentar tu productividad? Priorizarte, priorizar tu bienestar, cuidar tu salud y tu energía.

El ejemplo de la mascarilla en el avión, que te debes poner tu primero para poder después ayudar a cualquiera, está ya muy escuchado pero realmente es muy ilustrativo. Muchas veces cuando más prisa tenemos, cuando tenemos más carga de trabajo y sentimos más urgencia, lo mejor que podemos hacer, para ir más rápido, es parar.

➡️ ¿No te ha pasado que cuando estás muy agobiada con algo y sigues insistiendo e insistiendo a pesar del cansancio, te atascas y te cuesta mil avanzar? Y sin embargo otras veces, estando tranquila y descansada las ideas fluyen rápidamente y eres super productiva, haciendo lo mismo en mucho menos tiempo.

Por eso es tan importante que te escuches y que cuando notes ese bloqueo, ese cansancio que no te deja avanzar, pares.

Priorízate siempre. Prioriza tu sueño, respeta las horas que necesitas. Prioriza tu salud, no olvides hacer deporte y alimentarte bien. Prioriza tu bienestar, haz eso que te apasiona, eso que te nutre y te conecta con lo que quieres que sea tu vida.


Ponerte en el centro también significa diseñar un negocio a tu medida.

Cuando hablo de negocios desde el punto de vista de las finanzas, siempre explico que necesitamos que sean sostenibles económicamente. Porque esos proyectos en los que tanto tiempo y esfuerzo ponemos, si no son rentables, no durarán en el tiempo.

Pero hay otro sentido en el que también han de ser sostenibles, que está relacionado precisamente con como gestionamos nuestro tiempo.

¿Qué pasa cuando nos enfrascamos tanto en nuestro negocio que empezamos a restarle tiempo a nuestro descanso, a nuestro ocio o a nuestra familia?

➡️ Que no es sostenible.

➡️ Que ya se encarga la vida de pararnos, queramos o no.

➡️ Qué no vamos a disfrutar de lo que estamos haciendo.

➡️ Qué nunca llegará ese momento de por fin no tener prisa.

Es cierto que hasta hacer despegar un proyecto, probablemente tu inversión de tiempo tendrá que ser mayor de lo que te gustaría.

Pero si desde el primer momento te pones en el centro y tienes claro el tiempo que quieres dedicarle a tu negocio y los ingresos que quieres que te reporte con esa dedicación, lo vas a tener en cuenta al diseñar tu modelo de negocio.

Pensarás en una estrategia de negocio que te permita escalar automatizando y delegando tareas y en la que tu función sea la de directora de operaciones, en la que no sea necesaria tu presencia continua.


Ponerte en el centro es darte lo que necesitas hoy, no dejarte para mañana

Con el tiempo, lo siento, no valen los objetivos futuros. Solo funciona el aquí y ahora.

Me explico.

No esperes a tener más tiempo para hacer eso que te gusta cuando termines la urgencia de turno. Porque después vendrá otra y después otra. La única forma de hacerlo es darle espacio aquí y ahora. Eso es realmente priorizar.

Sí sueñas con un cierto estilo de vida, empieza a vivirlo. Trae a tu presente eso que buscas en tu futuro. Aunque sea en pequeño, aunque sea de forma simbólica, pero empieza a dar espacio en tu vida a lo que de verdad hace que merezca al pena.

Sí para tí es importante pasar tiempo con tu familia, no esperes a tener el hueco, agéndalo y hazlo ya. Si tu prioridad es tu salud, incorpora en tu planificación semanal las horas en que vas a hacer deporte, las que vas a dedicar a preparar tu menú saludable, etc.

De verdad, eso que parece tan urgente, en la mayoría de los casos puede esperar. Pero lo importante no, lo importante tiene que estar en tu vida ahora, es lo que marcará la diferencia entre una vida plena y una vida que no te da, en la que vas siempre con prisa y aún así no llegas.

Recuerda lo que te contaba en mi entrada sobre la definición de éxito de cada una: “Tener éxito es un estilo de vida. No una meta, no un destino, no un momento

Hay un camino que recorrer, hay conocimientos prácticos que tienes que tener, por ejemplo para hacer que tu negocio produzca más dedicándole menos de tu tiempo, hay subidas y bajadas, errores y aprendizajes. No será una carretera sin curvas, pero ponerte en el centro, hoy, ahora, ya, es la única manera de que puedas conducir por ella disfrutando del viaje.


Te recomiendo, si no lo has hecho ya, que te descargues el test gratuito “¿Por qué no llego a todo?” que seguro que te alguna clave más de lo que puedes empezar a hacer para dejar de tener esa sensación y ser la dueña de tu tiempo.

Y si te ha gustado este artículo y no quieres perderte los próximos no olvides suscribirte a mi newsletter.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .